jueves, 15 de mayo de 2008

El día de la familia


Esto de la familia se ha convertido en un cachondeo general. Digo esto porque al parecer, en estos turbulentos tiempos en los que vivimos tan aceleradamente, la familia se ha convertido en una opción disponible para el consumidor. Tener familia o no tenerla... Algunos dicen que es la institución más valorada y estoy completamente de acuerdo, de hecho es el marco natural de la eticidad, al menos eso afirmaba el filósofo alemán  Hegel cuyos conceptos refieren que en la familia los hombres están unidos por vínculos de afecto y de confianza. En el seno de la familia se es individuo no por sí mismo, sino en tanto que miembro de un grupo. El individuo no se concibe como un valor absoluto y separado, sino como participante en una comunidad de bienes limitados.
Lo que actualmente se desprende de la generalidad de comportamientos es el egoísmo y la superposición de los deseos y placeres propios además de no querer privarse uno mismo del "primero yo, segundo yo, tercero yo..." y en esto entra una de mis frases preferidas y que se acopla a la perfección al tema en cuestión: Todos necesitamos hermanarnos. Nos unimos a comunidades o grupos en los que creemos prima el bien, encontramos simples conveniencias, eso sí sin ataduras, pero tampoco existiran lazos. Si me preguntais por la suma de los factores, creo que el resutado es el declive personal y humano.
Dice uno de mis doctores preferidos en filosofía que hoy en día es más fácil divorciarse que casarse... ¿Será verdad? Yo me casé una vez, pero la princesa no llevaba traje.

MVP

6 comentarios:

Anónimo dijo...

No puedo estar más de acuerdo contigo, pero esta es la época que nos ha tocado vivir. Las personas entran en nuestras vidas sin pedir permiso y salen con la misma facilidad con la que entraron. Es la época del todo vale, del no dar explicaciones, no asumir responsabilidades, etc. En definitiva, la época del yo, yo y yo. Aunque gracias a Dios esta época también tiene cosas positivas, aunque a veces a mí me cuesta encontrarlas...

MVP dijo...

Ese es un problema bastante común, por desgracia, la vagancia y la flojera se adueña cada vez mas de las almas, y se pierde la fé en que todo podría ser maravilloso y no lo es.

Los principes azules ya no existen, yo me conformo con que lleven algo azul.

MVP

Anónimo dijo...

Los príncipes azules no es que ya no existan, es que no han existido nunca. Simplemente existen y han existido personas maravillosas capaces de hacernos felices. Haces mal es conformarte con que lleven algo azul, nunca hay que bajar el listón en ese sentido.

Anónimo dijo...

Humo blanco
y negro,
tan espeso que oculta las llamas.
Ya no existen principes azules, ni princesas rosas.
Existen mujeres y hombres, personas.

MVP dijo...

Esperanza cuando te han manipulado, engañado y traicionado tantas veces...

Anónimo, que perla tan bonita, gracias.

Anónimo dijo...

Me han engañado, manipulado, traicionado y lo que es mucho peor, decepcionado, muchas más veces de las que puedas imaginar. Pero precisamente por ello te digo que no bajes el listón, que los príncipes azules no existen, pero los sueños sí, y a veces se hacen realidad. Sigue soñando con lo que siempre has soñado. Puede que hayas perdido muchas batallas, yo también, pero si te rindes, habrás perdido la guerra...